martes, 2 de noviembre de 2010

Para despedir el 2010


Esta vez mi ausencia en el blog no es precisamente falta de ganas, sino física y exclusivamente de tiempo.
Estar con las dos niñas, sin mi chico y en casa nueva, recién mudada es para sufrir y pedir porque el día tenga mas horas.
En estos meses han pasado bastantes cosas.
Para empezar nos cambiamos de casa. Hace muchos años Javier quería irse de Barcelona, yo seguía con mi no rotundo, pero cumplimos 5 años en nuestro piso anterior y aunque nos renovaban el contrato, querían hacernos pagar lo mismo que paga un nuevo inquilino. Gracias a esto decidimos mudarnos, así que aprovechamos para hacer un gran cambio, con el inconveniente de que el trasteo me tocaba hacerlo a mi sola con las niñas porque Javier ya tenía viaje planeado. No se imaginan lo que fue, toda una logística.
Para sacar las cosas del piso de Barcelona solo se podía en ciertos horarios porque mi calle era peatonal y por otro lado eran horas que se cruzaban con la entrada y salida de Matilda del colegio....

Finalmente lo logré y ya estamos en nuestra casita nueva desde hace un par de meses. Como podrán imaginarse, estoy para recoger con cucharita.
Para que se rían un poco (creo que fue una de las cosas que se me olvidó escribir aqui) les cuento que mis noches no son del todo tranquilas, es una zona segura pero soy la persona mas gallina que conozco en la tierra y como vivo en medio del bosque, sin vecinos cercanos y con mentalidad de Colombiana, pues me monto en todas las películas habidas y por haber.
Afortunadamente ya llegó Javier.
Tenemos un espacio bastante amplio donde las niñas están mucho mejor, sobre todo Matilda.
Pensaba que para ella el cambio iba a ser un poco fuerte pero para mi sorpresa se ha adaptado bastante bien, al principio le hizo mucha falta su colegio pero la ciudad poco, me decía que ahora tenía mas amigos, los del colegio anterior y los de este y que también podía jugar con cosas nuevas.
Javier está feliz, estamos empezando con un nuevo huerto cosa que habíamos querido hacer muchisimos años antes pero en Barcelona no había espacio para esto.
Olivia creciendo divinamente. Lleva dos días con fiebre, tos y mocosísima. Estas son las consecuencias del invierno.

Y yo, pues mmmmmm no les puedo negar que me hace muchísima falta la ciudad. Cuando digo muchísima es MUCHÍSIMA. Pero no niego que he disfrutado el cambio y con esto cierro el 2010.

Por supuesto aprovecho para desearles un Feliz 2011 lleno de amor y salud.
Gracias por seguir pasando por mi blog y que sepan que cada vez que puedo las visito. Besos y los mejores deseos para todas!!!

FELIZ AÑO NUEVO!!!!

4 comentarios:

Atelier e-Couture dijo...

Yo paso por aqui desde que no tienes tiempo, osea que no me conoces, pero igual te leo.
Feliz Anio!!!
Victoria.

♥ Patty dijo...

Pase a desearte un Feliz Año!!! Me rei con eso de gallina, yo soy igual con mi querido esta de viaje. Y como buena peruana, tranco todo y pongo sillas o algo atras de las puertas. Según yo, por lo menos con eso me da tiempo de llamar a la policía.... Uno puede cambiar de ciudad, adaptarse a ella pero nunca puede dejar los traumas. jejeje.

Olivia esta riquísima y Matilda grande.
Besos

azulitoclaro dijo...

¡Qué delicia encontrar noticias! Y qué rico ver fotos de las chiquitas. No dejo de pasar a verte, así que supondrás la emoción que me da encotnrar novedades después de regresar de vacaciones. Felicitaciones por este cierre de año y los mejores deseos para ese comienzo (en tantas cosas, bravo por la casita con más espacio, más bosque y más huerto). Olivia y Matilda están preciosas. Y grandotas.
Un abrazo inmenso. ;)

Simplemente yo dijo...

Feliz año nuevo preciosa!! me alegro mucho de que el cambio haya sido a mejor, aunque la ciudad se extrañe (yo soy de esa parte de la población que sólo podría vivir en la ciudad o muy cerca de ella)

Esperemos que en 2011 Javier viaje menos y podáis disfrutar juntos de esa preciosa familia.

Besitos a las tres princesas de la casa